A lo que otro periodista añadió: Julio se nos presenta como un artista auténticamente versátil. Junto a él no solo realiza sus primeros conciertos y giras por el país como cantautor e inicia esa aventura de sincretismo de lo cubano con el Jazz y el Pop sino que, organiza varios festivales de la trova que intentaron promover lo más underground y emergente del movimiento estancado en sus íconos oficiales, poniendo en práctica iniciativas culturales alternativas como aquella controvertida y polémica Invasión de jóvenes Creadores. Sus canciones, que van desde lo más lírico, pasando por la crónica urbana y la crítica social, pueden ser cantadas por los más diversos intérpretes de hecho, y para suerte de la buena canción_ ya suenan en los discos de divas como Marta Sánchez, Nuria Fergo, Tania Libertad o superbandas como Guaco o en las voces de Nilson Chávez, Eduardo Capetillo, Diego Bertie y de su amigo Luis Barbería. Vale la pena no omitir que ha compuesto canciones a dueto con compositores que como Claudia Brant, Amparo Sandino, Javier Vargas, Juan Do. Se trata de una asombrosa mezcla de música cubana con R&B, en un intento más cultural que de figurar en las listas del Mainstream y del que, por si fuera poco, el mismísimo Marc Kamming (el más famoso Dj de los 80 en N.Y y descubridor de Madonna) ha dicho que es junto con Orishas lo más vanguardista de la música cubana contemporánea.